LA GLOBALIZACIÓN BRAYAN ANDRES CAMACHO OBANDO - KAROLAY CASIERRA RODRIGUEZ 10-3
LA GLOBALIZACIÓN
La globalización es un proceso económico, tecnológico, político, social, empresarial y cultural a escala mundial que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo uniendo sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido principalmente por la sociedad, y que han abierto sus puertas a la revolución informática, llegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones nacionales e internacionales.
Este proceso originado en la Civilización occidental y que se ha expandido alrededor del mundo en las últimas décadas de la Edad Contemporánea (segunda mitad del siglo XX) recibe su mayor impulso con el fin de la Guerra Fría, y continúa en el siglo XXI. Se caracteriza en la economía por la integración de las economías locales a una economía de mercado mundial donde los modos de producción y los movimientos de capital se configuran a escala planetaria («nueva economía») cobrando mayor importancia el rol de las empresas multinacionales y la libre circulación de capitales junto con la implantación definitiva de la sociedad de consumo. El ordenamiento jurídico también siente los efectos de la globalización y se ve en la necesidad de uniformizar y simplificar procedimientos y regulaciones nacionales e internacionales con el fin de mejorar las condiciones de competitividad y seguridad jurídica, además de universalizar el reconocimiento de los derechos fundamentales de ciudadanía. En la cultura se caracteriza por un proceso que interrelaciona las sociedades y culturas locales en una cultura global (aldea global), al respecto existe divergencia de criterios sobre si se trata de un fenómeno de asimilación occidental o de fusión multicultural. En lo tecnológico la globalización depende de los avances en la conectividad humana (transporte y telecomunicaciones) facilitando la libre circulación de personas y la masificación de las TIC y el Internet. En el plano ideológico los credos y valores colectivistas y tradicionalistas causan desinterés generalizado y van perdiendo terreno ante el individualismo y el cosmopolitismo de la sociedad abierta. Los medios de comunicación clásicos, en especial la prensa escrita, pierden su influencia social (cuarto poder) frente a la producción colaborativa de información de la Web 2.0 (quinto poder).
Mientras tanto en la política los gobiernos van perdiendo atribuciones en algunos ámbitos que son tomados por la sociedad civil en un fenómeno que se ha denominado sociedad red, el activismo cada vez más gira en torno a movimientos sociales y las redes sociales mientras los partidos políticos pierden su popularidad de antaño, se ha extendido la transición a la democracia contra los regímenes despóticos, y en políticas públicas destacan los esfuerzos para la transición al capitalismo en algunas de las antiguas economías dirigidas y la transición del feudalismo al capitalismo en economías subdesarrolladas de algunos países aunque con distintos grados de éxito. Geopolíticamente el mundo se debate entre la unipolaridad de la superpotencia estadounidense y el surgimiento de nuevas potencias regionales, y en relaciones internacionales el multilateralismo y el poder blando se vuelven los mecanismos más aceptados por la comunidad internacional. La sociedad civil también toma protagonismo en el debate internacional a través de ONG internacionales de derechos humanos que monitorean la actividad interna o externa de los Estados. En el ámbito militar surgen conflictos entre organizaciones armadas no-estatales (y transnacionales en muchos casos) y los ejércitos estatales (guerra contra el terrorismo, guerra contra el narcotráfico, etc), mientras las potencias que realizan intervenciones militares a otros países (usualmente a los considerados como Estado fallido) procuran ganarse a la opinión pública interna y mundial al formar coaliciones multinacionales y alegando el combate a alguna amenaza de seguridad no sin amplios debates sobre la legitimidad de los conceptos de guerra preventiva e intervención humanitaria frente al principio de no intervención y de oposición a las guerras.
La valoración positiva o negativa de este fenómeno, o la inclusión de definiciones alternas o características adicionales para resaltar la inclusión de algún juicio de valor, pueden variar según la ideología del interlocutor. Esto porque el fenómeno globalizador ha despertado gran entusiasmo en algunos sectores, mientras en otros ha despertado un profundo rechazo (antiglobalización), habiendo también posturas eclécticas y moderadas.
VENTAJAS
- Gracias a la globalización es posible comunicarse con personas que viven en lugares muy lejanos a nosotros mediante un celular o email, etc. Nos permite estar a todos integrado
- Se pueden crear grupos sociales de todo el mundo uniendo ideas en común o que sean de poco interés en general. De esta forma, existe una mejor integración de la sociedad mundial
- Gracias a poder conocer otras culturas, tenemos la posibilidad de abrir nuestras mentes y poder conocer otras costumbres, otras formas de vivir, u otras religiones, entre otras cosas. La tecnología y la ciencia dieron paso a la globalización que permitió dar un cambio positivo a la sociedad. Por ello es tan importante que se investiguen sobre estas áreas vinculadas a lo desconocido.
- Es posible comunicarse sobre otras culturas u otros datos extranjeros
- El hecho de viajar al exterior se ha hecho más accesible a pesar del coste
- Los productos manufacturados que se producen en un país se pueden exportar a otros, por eso es que la globalización está directamente relacionada con el capitalismo.
- Es posible ver canales de otro país e informarse sobre otras culturas, deportes internacionales, políticas extranjeras, entre otras cosas.
- Una ventaja importante de la globalización es que el hecho de viajar al exterior se ha hecho más accesible a pesar de seguir siendo muy caro.
- Una ventaja importante es que los productos manufacturados que se producen en un país se pueden exportar a otro. Por eso, es que la globalización está directamente relacionada con el capitalismo.
DESVENTAJAS
- Los medios de comunicación hacen creer a la población ideales que no son ciertos, pero que abren la oportunidad de un mercado.
- Hay una parte de la sociedad que no puede acceder a la globalización actual por poseer pocos recursos. Esta es las desventajas más importante, ya que la globalización no influye en toda la población de igual forma.
- Hay una parte de la sociedad que no puede acceder a la globalización actual por poseer pocos recursos. Esta es la desventaja más importante, ya que la globalización no influye en toda la población de igual forma.
- Una de las claras desventajas de la globalización, es que los medios de comunicación hacen creer a la gente ideales que no son ciertos, pero que proveen o abren la oportunidad de un mercado. Por ejemplo, que digan cosas sobre un famoso que no son ciertas con el solo objetivo de vender una imagen y generar ingresos debido a todos los espectadores que esto produce.
Como la ciencia y la tecnología se globalizó a través de la historia
Que
la ciencia esté sujeta a evolución o sea susceptible de progreso es una idea
ajena a las épocas históricas anteriores a la Edad Moderna (polémica de los
antiguos y los modernos, 1688-1704); y nuestra percepción del
"atraso" científico relativo a una época, un lugar o una rama del
saber con respecto a otra proviene específicamente del positivismo de Auguste
Comte, para quien hay "tres estadios teoréticos diferentes: el teológico o
estadio ficticio; el metafísico o estadio abstracto; y por último, el científico
o positivo" (Curso de filosofía
positiva, 1830-1842). No habría ciencia, desde esa definición, antes de
la revolución científica del siglo XVII. No hay términos universalmente
aceptados para calificar a la forma de conocimiento del hombre prehistórico (que
representaba artísticamente su visión del mundo -arte paleolítico- e
incluso ha dejado algunas muestras de cómputos numéricos -hueso de Ishango-);
las producciones intelectuales, muy sofisticadas, de las primeras
civilizaciones (para las que se han propuesto las expresiones "pensamiento
pre-filosófico" o "mitopoético");la ciencia griega (cultura
griega), que fue esencialmente un ejercicio teórico que no se sometía al método
experimental, y que no se implicaba en la esfera de la producción (el modo
de producción esclavista no demandaba innovaciones tecnológicas); o la ciencia
romana (cultura romana), continuadora intelectual de la helenística (cultura
helenística) en una civilización de inclinación marcadamente pragmática, donde
sobresalió una notable ingeniería.
Mientras que en el Extremo Oriente se
siguió desarrollando la civilización china con su propio ritmo cíclico, en
Occidente la civilización clásica greco-romana fue sustituida por la cultura
cristiana (latina y bizantina) y la civilización islámica,
ambas fuertemente teocéntricas. Los cinco siglos de la denominada
"época oscura" de la Alta Edad Media significaron un atraso
cultural en la cristiandad latina, tanto en relación con la Antigüedad clásica
como en relación con la simultánea Edad de Oro del islam, que no actuó
únicamente como un contacto de innovaciones orientales (chinas, hindúes y
persas, como el papel, el molino de viento o la numeración
hindú-arábiga) hacia Occidente, sino añadiendo aportes propios y originales. No
obstante, el desarrollo productivo del modo de producción feudal demostró
ser más dinámico que el esclavista en cuanto a permitir desarrollos
tecnológicos modestos, pero de notables repercusiones (la collera, el estribo,
la vertedera). Aparentemente, el mundo intelectual, enclaustrado en los scriptoria de los monasterios y
dedicado a la conservación y glosa de los textos sagrados, la patrística y
la parte del saber antiguo que pudiera conciliarse con el cristianismo (Boecio, Casiodoro, Isidoro, Beda, Beato, Alcuino),
estaba completamente desconectado de ese proceso, pero en su torno se fue
gestando alguna variación en la concepción ideológica del trabajo que,
con contradicciones y altibajos, inspiró la justificación de los intereses de
la naciente burguesía y el desarrollo del capitalismo comercial a
partir de la Baja Edad Media. Mientras tanto, las instituciones educativas
se fueron sofisticando progresivamente (escuelas palatinas, escuelas monásticas, escuelas
episcopales, studia generalia, universidades
medievales) y en ellas, a pesar del efecto anquilosado que se supone
al método escolástico, surgieron notables individualidades (Gilberto de
Aurillac, Pedro Abelardo, Graciano, Raimundo de Peñafort, Tomás
de Aquino, Roberto Grosseteste, Roger Bacon -Doctor Mirabilis-, Duns Scoto -Doctor Subtilis-, Raimundo Lulio, Marsilio
de Padua, Guillermo de Ockham, Bártolo de Sassoferrato, Jean
Buridan, Nicolás de Oresme) y algunos conceptos innovadores en terrenos
como el de la química, en forma de alquimia(destilación del alcohol),
el de la lógica (Petrus Hispanus), el de las matemáticas (calculatores de Merton College)
o el de la física (teoría del impetus).
Ya al final de la Edad Media, fue
decisiva la adopción de innovaciones de origen oriental (brújula, pólvora, imprenta)
que, si en la "monocéntrica" civilización china no pudieron tener un
papel transformador, sí lo tuvieron en la expansiva civilización europea.
Desde la Antigüedad los conceptos de
"ciencia" y "filosofía" eran indisociables, en un esquema
de las ramas del conocimiento (el arbor
scientiarum) que desde la Edad Media está presidido por la teología (philosophia ancilla theologiae -"la
filosofía es esclava de la teología"-, tópico atribuido a Pedro Damián). La separación de los ámbitos de las llamadas "ciencias útiles" y de
las llamadas "humanidades", y el fin del uso del latín como lengua
científica se fue produciendo con mucha lentitud, y no antes del siglo XVIII;
pero ya desde su comienzo en la segunda mitad del siglo XV, la "modernidad"
de la "Edad Moderna" significó en primer lugar la secularización del
pensamiento y la diferenciación entre "letras humanas" y "letras
divinas", paso indispensable para convertir la "filosofía natural"
en un dominio autónomo que sólo se sometiera a la razón y a la experimentación,
diferenciado del de las ciencias morales, humanas o sociales (diferenciación
que posteriormente será lamentada como una escisión intelectual entre dos
culturas). Tales subdivisiones fueron produciéndose a medida que el desarrollo
de la historia cultural fue haciendo imposible que un "humanista"
pretendiera dominar todas las ramas del saber (al menos en cuanto a la
capacidad objetiva de leer todo lo que se publicaba, ya que la imprenta multiplicó
las publicaciones). En torno a 1500 Leonardo da Vinci pudo ser un
sabio universal. En la primera mitad del siglo XVII todavía René Descartes podía
ser a la vez óptico, geómetra, analista matemático, psicólogo, teórico del
conocimiento y metafísico; mientras que Spinoza pretendía demostrar
la ética "de modo geométrico" y Leibniz fue considerado
"el último sabio universal". Para redactar L'Encyclopédie a
mediados del siglo XVIII tuvo necesariamente que recurrirse a múltiples
expertos en múltiples disciplinas especializadas.
Con la revolución copernicana se
inició un conflicto entre la ciencia y la fe: Miguel Servet y Giordano
Bruno fueron quemados, uno por los protestantes y otro por los católicos
(en realidad las partes más problemáticas de su pensamiento no eran tanto las
científicas -circulación sanguínea y heliocentrismo, respectivamente-
como las propiamente religiosas, pero la clave residía precisamente en el hecho
de que tanto jueces como acusados compartían la convicción de que ambos ámbitos
estaban necesariamente vinculados), mientras que Galileo optó por
retractarse. El propio Copérnico fue ajeno a tales problemas, al no
publicarse su obra hasta después de su muerte. Con un planteamiento muy
distinto, Blaise Pascal (Pensées,
1669) concilió su conciencia científica con su conciencia religiosa aplicando una
"apuesta" probabilística que le demostraba la conveniencia de mantener
creencias sobrenaturales; un fideísmo compartido por algunos
católicos, como Pascal, y algunos protestantes, como Pierre Bayle, que
llegó a proponer la completa separación de las esferas de la fe y la razón (Dictionnaire Historique et Critique ,
1697). La condena papal a Galileo no se levantó explícitamente hasta
el siglo XX, pero ya en 1741 Benedicto XIV (llamado "el papa de
las luces") había otorgado el imprimatur a
sus obras completas, una vez que James Bradley había aportado una
prueba óptica de la trayectoria orbital de la Tierra. El conjunto de las obras
heliocentristas fueron sacadas del Index
librorum prohibitorum en 1757. Pero no fue hasta después de la Revolución
francesa que fue posible una escena como la protagonizada por Laplace y Lagrange ante Napoleón Bonaparte, en la que se
consideraba la existencia de Dios como una mera hipótesis, que había pasado a
ser innecesaria para explicar el mundo.
Las observaciones de Tycho Brahe (Tablas rudolfinas, 1627) llevaron a Kepler a
confirmar, muy a su pesar, la inviabilidad del sistema ptolemaico. Christian Huygens
Huygens
Huygens Huygens Desarrolló una
teoría ondulatoria de la luz (1678). Evangelista Torricelli midió
la presión atmosférica con el primer barómetro (1644). Francis
Bacon definió el método experimental y Robert Boyle fundó
la "filosofía de la naturaleza". Tras la precoz renovación del
álgebra de François Viète (1591), a finales del XVII Isaac Newton y Leibniz inventaron
el cálculo infinitesimal, diferencial e integral. Con esas
nuevas herramientas matemáticas, y sus investigaciones en óptica y mecánica,
Newton estableció el nuevo paradigma de las ciencias físico-naturales, lo que
permite hablar a finales del siglo XVII del triunfo de una verdadera revolución científica
científicamente coincidente en el tiempo con la llamada crisis
de la conciencia europea que significó la apertura de una nueva época en
la historia de la cultura y las ideas: la Ilustración.
En 1738, la expedición de Pierre
Louis Moreau de Maupertuis para medir el arco de meridiano terrestre
verificó la corrección de la teoría de Newton, habiendo de desecharse la teoría
de los vórtices de Descartes. Voltaire se
convirtió en el principal propagandista de Newton y la ciencia moderna (Épître sur Newton, 1736, Éléments de la philosophie de Newton,
1738). La mecánica analítica se desarrolló en el siglo XVIII con Varignon, D'Alembert,
Maupertuis, Lagrange y otros, que también continuaron la obra de Jakob
Bernoulli sobre el análisis matemático (prolongada en la de su hermano Johann
Bernoulli y la de Euler). El formalismo en medios continuos permitió
a D'Alembert determinar en 1747 la ecuación de las cuerdas
vibrantes, y a Euler establecer en 1755 las ecuaciones generales de la hidrodinámica,
campo en el que otros Bernoulli (Daniel, Hydrodynamica, 1738, y Johann) habían realizado importantes
contribuciones. Tras que D'Alembert publicara su Traité de dynamique (1743), en el que intenta reducir toda
la dinámica a la estática, Maupertuis descubría el principio
de mínima acción, y Lagrange publicaba Mécanique analytique (1788). La física experimental y el
estudio de la electricidad tuvieron un desarrollo significativo desde los años
1730, con los franceses Nollet y Du Fay, el holandés Musschenbroek,
los ingleses Desaguliers y Stephen Gray y el norteamericano Benjamin
Franklin. Al final del siglo desarrollaron sus trabajos Charles de Coulomb y Alessandro
Volta.
Las teorías del calor se
desarrollaron a partir de Boyle y Mariotte a finales del XVII (Ley de
Boyle-Mariotte, 1662, 1676). Guillaume Amontons hizo importantes
trabajos sobre los termómetros a comienzos del siglo XVIII, que son
pronto superados por los de Fahrenheit y de Réaumur. En 1741, Anders
Celsius definió como extremos de su escala de temperaturas en cien grados
la ebullición y la congelación del agua, lo que fue adoptado por Linneo en
1745 y confirmado en 1794 por el sistema métrico decimal. Todavía no
había una diferencia conceptual entre temperatura y calor, hasta Herman
Boerhaave, Joseph Black y finalmente Antoine Lavoisier, que
nombra a un fluido como "calórico" (cuya inexistencia no se comprobó
hasta el siglo XIX).
El mismo Lavoisier revolucionó la
química al superar la teoría del flogisto que venía utilizándose como
paradigma de la química pneumática desde Becher y Stahl hasta Priestley (quien
a pesar de descubrir el oxígeno como componente del aire que permitía
la combustión y la respiración, lo llamaba "aire desflogistizado").
La introducción de la noción de elemento químico y el establecimiento
de una nomenclatura química funcional convirtieron al Traité Élémentaire de Chimie de
Lavoisier (1789) en el primer manual de una química establecida sobre bases
científicas sólidas. La alquimia quedó relegada al ámbito de las pseudociencias.
Las ciencias de la Tierra y la biología conocieron
un gran desarrollo a partir de los primeros viajes de exploración
científica, y del tratamiento de los datos obtenidos por científicos de
gabinete: Buffon, Linneo, Georges Cuvier, Jean-Baptiste
Lamarck.
El fin de siglo ve la creación del sistema
métrico decimal, con el notable impulso de Laplace.
En el siglo XIX las matemáticas se
refinaron con Cauchy, Galois, Gauss o Riemann. La
geometría se revolucionó con la aparición de la geometría proyectiva y
las geometrías no euclidianas.
La óptica sufrió una revisión radical
con Thomas Young y Augustin Fresnel, que pasaron de una concepción
corpuscular de la luz(newtoniano) a una concepción ondulatoria (prefigurada
por Huygens). La electricidad y el magnetismo se unificaron (electromagnetismo)
gracias a James Clerk Maxwell, André-Marie Ampère, Michael
Faraday y Carl Friedrich Gauss. La relación entre el maquinismo de la
primera Revolución industrial (la máquina de vapor) y la ciencia de la termodinámica (Sadi
Carnot, Clausius, Nernst y Boltzmann) no fue de ningún modo
la de un principio científico que se aplicara a la técnica, sino más bien al
contrario; pero a partir de la Segunda Revolución Industrial, los retornos
tecnológicos se producirán fluidamente ("era de los inventos",
1870-1910). A finales del siglo XIX se descubrieron nuevos fenómenos físicos:
las ondas de radio, los rayos X, la radiactividad (Heinrich
Rudolf Hertz, Wilhelm Röntgen, Pierre y Marie Curie).
Se descubren en el siglo XIX la casi
totalidad de los elementos químicos, permitiendo a Mendeleiev el
diseño de la tabla periódica que predice incluso los no descubiertos.
Se crea la química orgánica (Wöhler, Kekulé).
La fisiología abandonó la teoría de la generación
espontánea y desarrolló las vacunas (Edward Jenner y Louis
Pasteur). La biología se constituyó como ciencia gracias en gran
parte a Jean-Baptiste Lamarck, que acuñó el término en 1802, proponiendo
un nuevo paradigma: el evolucionista, si bien con bases diferentes a las que
terminarán desarrollándose con Darwin (El origen de las especies, 1859). Se abandonó el vitalismo a
partir de la síntesis de la urea, que demostró que los compuestos
orgánicos podían obtenerse por puras leyes físico-químicas, como los compuestos
inorgánicos. La genética nació a partir de la obra de Gregor
Mendel (1866), pero presentada de una forma inaplicable, que hubo de
esperar al siglo XX para que, tras elaborarse (leyes de Mendel, Hugo
de Vries, Carl Correns y Erich von Tschermak), fuera recibida
por la comunidad científica y desarrollara su potencialidad.
La enseñanza tuvo un papel capital en el
desarrollo de la ciencia y las técnicas en el siglo XIX. Los Estados que
democratizaron la enseñanza se dotaron de un contexto y unos medios favorables
a la investigación científica, y se garantizaron permanecer en la vanguardia
durante muchos años. El ejemplo emblemático fue Francia, que tras su Revolución
hizo de la ciencia uno de los pilares de la escuela pública y las instituciones
pre-existentes, que se impulsaron notablemente (Collège de France, Muséum
national d'histoire naturelle, École Nationale Supérieure d'Arts et
Métiers) o crearon ex-novo (École
polytechnique, Conservatoire
National des Arts et Métiers, etc.) La sustitución de la Iglesia por el
Estado como suministrador de la educación convirtió al país a una especie de
credo laico y republicano, que no sólo separó la Iglesia del Estado, sino
de la ciencia. Con un proceso más gradual, semejantes resultados se tuvieron en
el Reino Unido.
La profesionalización de la ciencia es
una de las transformaciones más notables de la actividad científica en la Edad
Contemporánea. Instituciones preexistentes (universidades, academias, museos, jardines
botánicos) se convirtieron en centros científicos en el sentido contemporáneo
de ese concepto, y marginalizar los aportes de los científicos
aficionados. Desaparecen los gabinetes de curiosidades, sustituidos por un coleccionismo sistemático
que nutrió las vitrinas de colecciones públicas y privadas. Los intercambios
que eran tan corrientes entre savants, amateurs y simples curiosos se
hicieron cada vez más raros. Aun así, algunos campos siguieron acogiendo el
trabajo aficionado, como la astronomía, la meteorología, la botánica, la
ornitología o la entomología.
Prezi:
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Comic:
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